La Ley de Segunda Oportunidad tiene como objetivo permitir que una persona física, empresario/a o no, a pesar de un fracaso económico empresarial o personal, tenga la posibilidad de encarrilar nuevamente su vida sin tener que arrastrar indefinidamente una losa que nunca podrá satisfacer. Esta norma nace en España meses después de la Recomendación de la Comisión Europea de 12 de abril de 2014, sobre un nuevo enfoque frente a la insolvencia y el fracaso empresarial. Esta recomendación constituyó el germen de la armonización de esta materia, que ha desembocado en la Directiva 2019/1023 del Parlamento Europeo y del Consejo sobre acuerdos marcos de reestructuración preventiva y exoneración de deudas. 

Estas referencias (recomendación, Directiva y normativa específica de segunda oportunidad) constatan cuál es la verdadera finalidad perseguida: facilitar la segunda oportunidad mediante la condonación plena de las deudas y esa condonación podrá ser inmediata o en cinco años.

¿Si cumplo los requisitos puedo solicitar a un Juzgado que me perdonen las deudas pendientes?

Aunque le parezca sorprendente, la legislación prevé esa posibilidad por lo que la respuesta a esa pregunta debe ser un SÍ rotundo. El Beneficio del Pasivo Insatisfecho (BEPI o perdón/exoneración de deudas) se regula en el art. 178 bis de la Ley Concursal. 

¿Quién puede solicitar el beneficio?

El ámbito subjetivo de este beneficio se compone por cualquier deudor/a que sea persona natural (tanto empresaria como no empresaria), que sea considerado deudor/a de buena fe.

¿Qué significa ser “deudor/a de buena fe”?

Nuestro Tribunal Supremo, en sentencia de 2 de julio de 2019, delimita de forma clara qué se entiende por deudor/a de buena fe, dejando claro algunos conceptos oscuros de la ley. En dicha resolución establece que la referencia legal a que el deudor/a sea de buena fe no se vincula al concepto general del artículo 7.1 CC sino al cumplimiento de los requisitos enumerados en el apartado 3 del artículo 178 referenciado.  

¿Cuáles son esos requisitos previstos en el artículo 178.3 de la Ley Concursal?

  • Que el concurso no sea declarado culpable.
  • Que en los 10 años anteriores el deudor/a no haya sido condenado como autor de una serie de delitos (contra el patrimonio, contra el orden socioeconómico, de falsedad documental, contra la Hacienda Pública y la Seguridad Social o contra los derechos de los trabajadores).
  • Que se hubiera optado por el procedimiento del acuerdo extrajudicial de pagos y que, frustrada su consecución o cumplimiento, se hubiera acabado en el concurso consecutivo.

El acuerdo extrajudicial de pagos es un paso previo al concurso consecutivo (proceso en el que podrá solicitar que se le perdonen sus deudas). Se tramita ante Notario o ante el Registro Mercantil, dependiendo si es persona física empresaria o no, y su objetivo es alcanzar un acuerdo con sus acreedores (quitas de deuda o aplazamientos). Un gran porcentaje de expedientes iniciados por el despacho han concluido sin acuerdo, pues en la práctica es bastante frecuente que a las entidades bancarias/financieras no les convenza la propuesta del deudor/a.

Una vez cumplido los tres primeros requisitos, la ley se bifurca en dos alternativas para el deudor/a:

  1. Exoneración inmediata si se cumplen los requisitos.
  2. Exoneración diferida en el tiempo, transcurridos cinco años, y cumpliéndose sus propios requisitos. Supuesto en el que se somete al deudor/a a un plan de pago de ciertos créditos que no pueden verse afectados por el beneficio de exoneración.

¿No tendré que hacer frente a ninguna deuda?

Llegados a este punto debemos hacer un alto en el camino. A pesar de que al deudor/a de buena fe se le perdonen sus deudas y se le conceda una segunda oportunidad hay que dejar bien claro, de cara a evitar posibles confusiones, que el beneficio del que hemos hablado hasta el momento solo se concederá si se abonan los créditos contra la masa y los créditos con privilegio general, aunque en este caso mediante un plan de pagos que permite un fraccionamiento y aplazamiento a lo largo de cinco años. Sin perjuicio de que en aquellos casos en que se advirtiera imposible el cumplimiento de este reembolso parcial, el juez podría reducirlo para acomodarlo de forma parcial a lo que objetivamente podría satisfacer el deudor/a durante ese plazo legal de cinco años, en atención a los activos y la renta embargable o disponible del deudor/a, y siempre respetando el interés equitativo de los acreedores.

¿Entonces que deudas se puede exonerar?

Pongamos un ejemplo: Nuestro cliente X se encuentra con la imposibilidad de asumir sus obligaciones dinerarias, escucha hablar del procedimiento de segunda oportunidad y contacta con el despacho para iniciar su expediente. Adeuda las siguientes cantidades:

  • Tarjeta de crédito 1: 3.000€
  • Tarjeta de crédito 2: 5.000€
  • Préstamo personal: 15.000€
  • Préstamo personal 2: 25.000€
  • Tributos: 1.000,00

Una vez concluido el paso previo al concurso consecutivo, es decir, el acuerdo extrajudicial que explicamos al inicio de este artículo, dará curso el procedimiento concursal. Es en este procedimiento en el que podrá solicitar el beneficio de la segunda oportunidad.  En este caso, los créditos por tarjetas y préstamos serán calificados como créditos ordinarios además del 50% de la deuda tributaria de nuestro cliente X, ello implica que se incluirán dentro del beneficio de exoneración de referencia. Si nuestro cliente, X, es considerado “deudor/a de buena fe” podrá conseguir el perdón de todas las cantidades reseñadas. Con el otro 50% de la deuda tributaria no ocurrirá lo mismo, pues se considerará crédito privilegiado y, por ende, no podrá incluirse en el beneficio al que hemos hecho referencia pero sí podrá aprobarse por el Juzgado un plan de pagos para que nuestro cliente abone de forma fraccionada dicha deuda.

Sobra decir que en la práctica no todo es tan sencillo, con este simple ejemplo solo pretendemos despejar las dudas más habituales sin entrar a valorar cuestiones técnicas que deberán ser tenidas en cuenta por los profesionales a los que designe su defensa.

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